¿Sabías que gritarle a tus hijos puede afectar su futuro y el tuyo?

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Según estudio realizado por  la Universidad de Pittsburgh y la Universidad de Michigan, tener la costumbre de gritarle a tus hijos puede cambiar el futuro de ellos y el tuyo mismo.

Tener hijos en casa es realmente increíble pues sin duda ellos son la alegría del hogar y aunque ser padres es todo un regalo, debemos reconocer que la crianza puede llegar a ser muy estresante. En ocasiones se necesita de mucho entrenamiento o tener demasiada paciencia para no perder el control en situaciones preocupantes o molestas.

Algunas veces gritarle a tus hijos puede volverse algo normal en la familia sin saber que esto trae grandes repercusiones en la vida de ellos y que aunque pidas disculpas después, ya no hay marcha atrás, esto lo dice la psicóloga Piedad Gonzáles Hurtado.

Estas son las principales consecuencias de Gritarle a tus hijos constantemente:

#1. Afecta el equilibrio emocional y la capacidad de atención

Gritarle a tus hijos puede afectar su capacidad de atemción y equilibrio emocional

Gritarle a los niños puede ser muy perjudicial, a veces el cuerpo calloso, lo que une los dos hemisferios del cerebro, recibe menos flujo sanguíneo, lo que afecta el equilibrio emocional y la capacidad de atención.

#2. Se activa la hormona del estrés

gritarle a tus hijos puede activar la hormona del estrés

De acuerdo con especialistas, gritar tiene una función, misma que muchas veces es una alerta al peligro. Al gritarles a tus hijos la hormona de estrés comienza a trabajar, la cual predispone al cuerpo a atacar o huir. Cuando le gritas a un niño su cuerpo se tensa y sus pensamientos se bloquean. 

#3. Afecta su autoestima

gritarle a tus hijos puede afectar su autoestima

Cuando se les grita a los niños estos pueden sentir que no son apreciados ni amados, aunque el padre sólo quiera corregirlo y no herir su autoestima.

#4. Problemas de conducta y depresión

gritarle a tus hijos puede ocasionarle problemas de conducta

Los niños que sufren de violencia verbal, pueden desarrollar problemas de comportamiento en comparación con los niños que no han sufrido este tipo de violencia. Estos problemas pueden ser que comiencen a mentir a sus padres, que se depriman o siempre estén tristes, que presenten bajo rendimiento en sus actividades diarias o que busquen peleas con compañeros de clase.

Según la Clínica Mayo, los síntomas de depresión en los niños y adolescentes incluyen sentimientos de tristeza y episodios de llanto sin ninguna razón aparente; irritabilidad, frustración o enojo, incluso en asuntos pequeños; una pérdida de interés en actividades normales y conflictos con familiares y amigos.

Existen dos razones principales por la que los padres gritan a sus hijos:

1.- Repiten conductas de sus padres:

Es común encontrar a personas deciden copiar las conductas de sus padres y aplicarlas en su familia. Desprenderse de esto es lo más sano que podemos hacer para que nuestros hijos además de no verse perjudicados, tampoco opten por copiar ese ciclo de violencia verbal.

2.- Estrés fuera de control

Muchas veces le gritamos a nuestros hijos debido a que dejamos que nos controle el estrés llegando a explotar y dejando caer nuestra ira sobre la persona más cercana que muchas veces es nuestro hijo.

Evidentemente, un niño que se forme con baja autoestima con depresión y problemas de conducta, va a ser un adulto fracasado que va a requerir en su futuro un apoyo muy cercano de sus padres y otros familiares.

Por eso, el futuro de tus hijos y tu futuro mismo dependen de la forma en que los críes a ellos y por supuesto de las herramientas que tu les das para que ellos visualicen y enfrenten su vida desde pequeños.

En resumen se puede concluir que gritarle a tus hijos como modelo de crianza es perjudicial bajo todos los puntos de vistas y circunstancias.

Criar a un hijo no es fácil, se necesita de mucha paciencia, fuerza, disciplina y tolerancia. ¡Ánimo, disciplinar hijos sin gritos no es imposible, tú puedes!

Fuente consultada: vidamadre

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