Los genios neuróticos que cambiaron la historia de la humanidad

226
Compartir

Existe una curiosa relación entre creatividad y locura, tan es así que existen varios famosos de los que se afirma que sufrían algún tipo de locura o neurosis. No sabemos muy bien si es que la neurosis hace que terminemos siendo genios o si por el contrario es la genialidad lo que nos hace neuróticos.

A continuación tienes una listra de genios que han padecido neurosis

#1 Edgar Allan Poe

Un breve cuento de Edgar Allan Poe ilustra ilustra sus tendencias neuróticas. Publicado en 1840, narra la historia de un hombre, William Wilson, que acosado por su doble, huye e intenta zafarse de ése “otro” que aparece siempre, inevitablemente, como su sombra. Vencido al fin, impotente y enajenado por la ira, le clava la espada de la desesperación y es, en ese momento, cuando se da cuenta  que en realidad se ha matado a sí mismo. Las últimas palabras de su oponente caerán sobre él como una maldición :  “Has vencido y me entrego. Pero a partir de ahora tú también estás muerto… muerto para el mundo, para el cielo y para la esperanza. ¡En mí existías… y observa esta imagen, que es la tuya, porque al matarme te has asesinado tú mismo!.

#2. Vincent Vangh Gogh

El genio del post impresionismo y quien canalizo su hostilidad y agresión a través de la pintura. Se podía decir que el secreto detrás de sus más de 900 cuadros y 1600 dibujos radicaba en la depresión en la que se encontraba.

En el caso de Vangh Gogh, se ha dicho que su sintomatología era multiforme y cambiante. En el primer plano de las fases agudas había estados de excitación afectiva que aparecían y desaparecían rápidamente en instantes, a los que se unían pensamientos delirantes religiosos y filosóficos, alucinaciones acústicas bajo la forma de voces, alucinaciones ópticas y probablemente también temores a haberse envenenado. Sufría de perturbaciones del sueño. Se dice que tenía epilepsia y por supuesto neurósis.

#3. Virginia Woolf

Virginia Woolf, una de las escritoras más importantes del siglo XX, ha sido objeto de múltiples tesis doctorales debido a su capacidad de introspección y habilidad para escrutar minuciosamente sus pensamientos. Además su estado mental está ampliamente documentado a través de sus diarios y obras de ficción, lo que la hace atractiva a los ojos de psicólogos y psiquiatras interesados en conocer cómo se vive “desde dentro”. Algunos especialistas han calificado su caso como neurosis mientras que otros consideran que se trató de una psicosis maníaco-depresiva que la llevó al suicidio el 28 de Marzo de 1941 tras arrojarse al río Ouse con los bolsillos llenos de piedras.

#4. Frank Kafka

Según el escritor alemán Reiner Stach, Kafka fue tan grande y tan fuerte que anticipó los males psíquicos del hombre moderno: “Sufrió neurosis y depresiones, y a la vez se recetó y se curó escribiendo. Eso le calmaba y le hacía feliz, pero lo cierto es que la desproporción entre esfuerzo y resultado fue casi estrafalaria: vivió 40 años y 11 meses y sólo acabó 350 páginas; el resto, 3.400, quedó sin terminar”.

#5. J.D. Salinger

Para el psiquiatra y escritor Enrique Rojas, «Salinger fue una pluma extraordinaria, un genio con un trastorno de la personalidad. Por lo que sabemos de él, la suya era una personalidad narcisista e inestable. Esto es frecuente con genios artísticos”.

Se dice que Salinger escribió la novela más influyente de la segunda mitad del siglo XX: The catcher in the rye (El guardián entre el centeno). Mark David Chapman, que asesinó a John Lennon en 1980, llevaba este libro en el bolsillo cuando le arrestaron. Y John Hinkcley, que intentó matar a Ronald Reagan un año más tarde para impresonar a la actriz Jodie Foster, también estaba obsesionado por la novela.

#6. Salvador Dali

Cuando tenía tres años de edad Salvador sufrió alucinaciones aterradoras: unas veces de una mano extendida, otras de una mujer fantasmal. Adolecente, Dalí comenzó a experimentar el frenesí de saltar desde sitios altos, y una vez tuvo que obligarse a tenderse de vientre, después de trepar al tejado de su casa y padecer una “invencible atracción que creía me chupaba hacía el vacío”. Su exhibicionismo patológico asombró a los compañeros de juego de Dalí cuando, en una oportunidad, se tiró por una peligrosa escalera.

A pesar de tales alardes de lunático, Dalí no es “loco”. A veces, sin embargo, ha exhibido fobias arraigadas en profundos problemas emocionales: especialmente, el miedo a la muerte accidental. La neurosis del artista encontró aun otra vía de escape: en la tendencia hacía la violencia, durante sus primeros años. Cundo joven, golpeó severamente a una muchacha amiga suya, durante una rabieta; y, en su autobiografía, reconoce que una vez cuando subía al campanario de la Catedral de Toledo con una bella joven, experimentó el deseo de empujarla.

#7. Isaac Newton

Una vez que Newton obtuvo la licenciatura, la Universidad de Cambridge cerró sus puertas por un brote de peste, y el joven científico regresó a Lincolnshire, donde permaneció hasta 1666. En ese tiempo ocurrió la anécdota de la manzana. El propio Newton contó que la vio caer de un árbol y se preguntó si la gravedad que le influía era la misma que mantenía a la Luna en órbita alrededor de la Tierra. Eso suponía que ya tenía en la cabeza la ley de la gravitación universal.

El economista británico, Maynard Keynes, que escribió una apasionante biografía del científico, da una posible respuesta. Aseguraba que Newton era profundamente neurótico. «Sus instintos más profundos eran ocultos, esotéricos, semánticos; con profundas evasiones del mundo, un temor paralizante a exponer sus pensamientos, sus creencias, sus descubrimientos -en toda su desnudez- a la inspección y la crítica del mundo […]».

Guia Saludable

¿Tienes algún comentario?

Compartir