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12 Señales que indican que DEBES llevar a tu mascota al veterinario

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Siempre debemos ser muy detallistas con nuestras mascotas, estar al tanto de su comportamiento y de sus características pues si observamos cambios como por ejemplo en sus ojos, su piel, su pelaje o en su conducta podamos intervenir con atención médica oportunamente. Por eso el día de hoy te traemos algunas señales que podrían indicarte que es momento de visitar al veterinario ¡toma nota!

#12. No quiere comer

Si durante un lapso de tiempo prolongato (más de un día) se niega a comer, es un motivo para llevarlo al veterinario. Sobre todo si ese síntoma va acompañado de otros, como apatia o vómito.

La falta de apetito puede hablar de una infección, un tumor, enfermedades bucales o del tracto gastrointestinal, parásitos. Sólo el médico veterinario puede dar el diagnóstico correcto y recetar el tratamiento adecuado.

#11. Tiene demasiada sed

Es importante recordar que los perros y gatos que únicamente comen alimento seco, beben más que los que también consumen alimento húmedo.

Es importante estar al tanto de cuánto bebe tu mascota porque la falta de agua provoca la deshidratación y el consumo de líquido en exceso puede indicar que el animalito tiene diabetes o enfermedades renales.

El consumo de agua normal para un perro es de 20 a 70 ml por un kg de su masa corporal al día; para un gato, 60 a 120 ml para un perro, sin tomar en cuenta el líquido de su alimento.

#10. Se esconde

Todos los animales tienen personalidades diferente. Pero si tu mascota que siempre ha sido social de pronto prefiere estar sola y se esconde en los rincones retirados de tu casa, algo anda mal.
El deseo de esconderse habla de malestares, sobre todo, si rechaza la comida, tiene problemas a la hora de orinar u otros síntomas.

Otra causa es un estrés fuerte.

Si tu gato busca esconderse en niveles altos, tal vez esté atacado por pulgas.

#9. De repente se volvió agresivo

¿Tu mascota, siempre tan cariñosa y amistosa, de pronto empezó a mostrar agresión? No lo castigues por eso, primero descubre cuáles son las causas de tal conducta.

Una de ellas puede ser dolor, sobre todo si la agresión surge cuando intentas tocarla.

Los problemas dentales, la artritis, las lesiones e infecciones son sólo algunos ejemplos de lo que puede provocar dolor y agresión en un gato o un perro.

#8. Quiere orinar muy seguido

Si notas que tu gato visita su caja de arena con demasiada frecuencia o que el color de su orina ha cambiado, bajo ninguna circunstancia ignores este detalle. Sobre todo, si tu gato se la pasa sentado en la caja durante un buen tiempo sin resultado alguno. Lo mismo puede suceder con los perros, pero como los gatos tienen las vías urinarias mucho más pequeñas, el problema se agrava en ellos.

Recuerda que los cachorros y los perros grandes orinan más.

Pero en caso de los gatos, corre con el veterinario porque es un síntoma de infecciones urinarias y enfermedades renales. En caso de que no ser atendido a tiempo, no va a sobrevivir.

#7. Se lame demasiado


Si tu gato o perro se lame demasiado, algo lo está molestando. Una de las causas es que el área que lame le provoca comezón o duele por dentro. También puede ser alergia o pulgas. No siempre es un problema físico tampoco: los gatos se pueden lamer en exceso debido al estrés o inquietud.

Si tu perro se lame con insistencia las patas (los espacios entre los dedos), el área de la cola o entrepierna, puede ser una señal de alergia. Si el perro lame objetos inusuales (piso, paredes) o se lame el hocico con demasiada frecuencia, puede ser una señal de un trastorno gastrointestinal.

#6. Sus ojos no están bien

Los ojos enrojecidos, la pus, los párpados hinchados son las señales de que llegó la hora de ir con un veterinario porque son los síntomas principales de los virus e infecciones bacterianas. Por ejemplo, el líquido transparente en los ojos de un gato habla de un virus; si el color es amarillo o verde, puede tratarse de una infección.

Los ojos enrojecidos también pueden hablar de una lesión, alergia, enfermedades de la córnea, enfermedades sistemáticas serias.

#5. Duerme más de lo normal

Los gatos caseros pueden dormir de 13 a 16 horas al día. Incluso pueden dormir aún más porque están aburridos. Otro motivo de un sueño prolongado es el estrés. La causa también puede ser la peritonitis, leucemia, enfermedad de Lyme e incluso virus de la inmunodeficiencia felina. Para que no te preocupes, es mejor ver a un médico.

En los perros, el sueño prolongado puede hablar de los problemas con tiroides, diabetes, infecciones y estrés.

#4. Su pelaje se ve diferente

Un gato enfermo no tiene fuerzas para estarse lamiendo y mantener su pelaje en un buen estado. Una de las causas puede ser la artritis.

Si tu gato o perro suelta mucho pelo, también es un motivo de preocupación. Puede tener enfermedades cutáneas, estar malnutrido, tener deficiencia de vitaminas, alergias e incluso tumores.

#3. Problemas respiratorios

Si tu mascota tiene problemas respiratorios sin haber hecho ningún ejercicio físico, ¡debes llevarlo al veterinario lo más pronto posible!

Esto puede ser peligroso y puede haber muchas causas: por ejemplo, líquido en la cavidad torácica o problemas de corazón.

#2. Sus encías se ven de otro color

El color de las encías normal en gatos y perros es rosa (algunos nacen con encías negras). Si su color cambió, vale la pena llevar a tu mascota al veterinario.

Las encías blancas indican una pérdida de sangre; las rojas, fiebre, infecciones, sustancias tóxicas o enfermedades dentales.

De color violeta o azules significan que existe deficiencia de oxígeno y amarillas, problemas de hígado.

#1. Se la pasa mirando la pared

Claro que pueden ver algo que nosotros no. Sin embargo, en la mayoría de los casos el motivo de tal conducta es mucho más serio: se trata del síndrome de la disfunción cognitiva, calambres, mareos que pueden ser síntomas de lesiones cerebrales, tumores, encefalitis, intoxicación, accidentes cerebrovasculares entre otras cosas.

¡No es volver paranoico, es estar atentos! ¡Comparte!

Vía: Genial Gurú

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