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5 Situaciones que por lo general suelen terminar en divorcio ¡si no las manejas bien!

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Tener pareja y construir una familia no es algo sencillo. Lo quiera o no te enfrentarás con crisis, conflictos y dudas, lo cual es totalmente normal. Si abordas los problemas con inteligencia, verás que no son ninguna tragedia, sino una oportunidad de subir de nivel en la relación.

Queremos que haya más familias felices. Por eso hoy decidimos contarte acerca de los peligros del matrimonio y enseñarte cómo tratarlos.

Decidir casarse sin pensarlo bien

Los científicos de la Universidad de Utah afirman que las chicas que antes de la boda han tenido menos de tres parejas, se divorcian con mayor frecuencia que las chicas más experimentadas. Probablemente esto se deba a que las chicas jóvenes suelen casarse sin pensarlo bien. Pero el detalle es que el enamoramiento y la pasión instantánea tarde o temprano terminan.

¿Qué hacer? El matrimonio es un trabajo largo, serio y no siempre agradable. Al tomar esta decisión tan importante debes darte cuenta de que esto implica ser responsable y tener que trabajar en la relación.

Tareas domésticas rutinarias

En la psicología moderna existe la opinión de que las reglas estrictas en el hogar pueden ser una causa común de divorcios. Un itinerario estricto de quién saca la basura y a qué horas y quién se dedica a quitar el polvo crea la sensación de trabajo y no del hogar acogedor que todos queremos tener.

¿Qué hacer? ¡Sé creativo! Las bromas y las tradiciones comunes, intercambio de responsabilidades tipo limpiar y cocinar convierten las tareas en un juego entretenido. Sé más sencillo.

Consiéntete a ti y a tu pareja pidiendo una pizza o saliendo a cenar en vez de cocinar con los últimos esfuerzos. Posterga la limpieza del sábado a “después“. O también puedes organizar una competencia tipo ”quién quita el polvo primero” con premios.

Alguien de tu entorno se divorcia

Tener un contacto cercano con una pareja que está pensando en divorciarse a veces puede terminar siendo un factor decisivo para la familia, sobre todo si no tienen una relación muy cercana. Cuando el tema del divorcio se convierte en algo habitual, existe el riesgo de empezar a comparar su matrimonio con el de los recién divorciados y encontrar muchas similtudes.

¿Qué hacer? La receta para resolver este problema es más profunda que simplemente dejar de hablar con la pareja “peligrosa”. Lo importante aquí es tener una relación verdaderamente íntima con tu pareja, pero no sólo en el momento del divorcio de la tal Ana, sino también antes y después de esto. Hablen el uno con el otro sinceramente. Cuando una relación es armoniosa, ningún factor externo puede destruirla.

Mucha carga de trabajo

Hacer una carrera es genial si no llena toda tu vida personal. Ser un especialista muy calificado resultará inútil si surge el peligro de perder la familia. Al igual que no ignoras tus responsabilidades laborales, no debes ignorar tus deberes en casa.

¿Qué hacer? Dar prioridades correctas a las cosas. Es importante separar el trabajo y la familia sin exagerar la importancia de una cosa perjudicando la otra. Debes saber decirle “no” a tu jefe si te pide trabajar el viernes en la noche. Debes saber explicarle a tu pareja lo importante que es la reunión de hoy y encontrar otra fecha para la cita. De verdad es muy importante.

Callar la infidelidad

La infidelidad es una de las pruebas más difíciles que puede ocurrir en una familia. Si el error ya está hecho, vas a tener que aceptar las consecuencias.

¿Qué hacer? Tienes que entender que guardar el secreto durante toda la vida es aún más dañino para la familia que confesarlo. Nadie puede prometerte que tu pareja pueda perdonarte y que la familia no se vaya a destruir después de tu confesión. Pero es algo seguro que un “escondite“ de tal gravedad en tu corazón poco a poco irá acabando con la relación por dentro. Si la honestidad da una oportunidad a ”curar” a la familia, la mentira la quita por completo.

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Vía: Genial Gurú

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