¿Sabes si eres DEMISEXUAL? ¡Seguro lo eres y no lo sabes!

54058
Compartir

La orientación sexual de las personas tiene una clasificación muy clara que ha venido creciendo a lo largo del tiempo, dentro la cual las mas conocidas son; heterosexual, homosexual, bisexual, asexual pero de un tiempo para acá se habla tambien de Demisexual.

Esta otra definición pasa desapercibida ya que es prácticamente desconocida para muchos incluso para quienes la viven  sobre todo en la adolescencia pues experimentan un gran sufrimiento que es conocido como Demisexualidad.

¿Qué es la demisexualidad?

Según AVEN, la Red para la Educación y la Visibilidad Asexual, que acuñó el término por primera vez en 2006, el demisexual es una persona incapaz de sentir una atracción sexual hacia una persona a menos que previamente haya conseguido forjar un profundo vínculo emocional con alguien.

El término demisexual estaría, pues, a mitad de camino entre la sexualidad y la asexualidad, lo que no significa que los demisexuales tengan una sexualidad a medias o incompleta, sino más que requieren de esa fuerte conexión emocional para que sus experiencias sexuales sean plenamente satisfactorias.

Conexión emocional: DEMISEXUAL
Conexión emocional: DEMISEXUAL

Cuándo se despierta en interés a un Demisexual

Las personas demisexuales sólo manifiestan el interés sexual cuando tienen experiencias vitales o conexión espiritual con otra persona. Y si se destruyen esos vínculos, la atracción sexual se desvanece.

En un demisexual esta sensación no se puede dar con un desconocido o incluso un conocido sin más, como tantos otros en la vida que nunca despertarán la atracción. Debe conocerlo primero para poder establecer el vínculo.

Conexión emocional: DEMISEXUAL
Conexión emocional: DEMISEXUAL

Las sensaciones de la atracción sexual presentan normalmente dos etapas. La primera se basa en las cualidades física como el rostro,  cómo se viste y se peina esa persona. La segunda es donde se unen las cualidades interiores con los frutos de una relación previa.

Las relaciones comienzan con la primera etapa, la atracción física y luego se pasa a la segunda etapa. Pero en los demisexuales, es lo opuesto: para llegar a la primera etapa se debe alcanzar como requisito indispensable la segunda etapa.

Así pues, un demisexual, a diferencia del resto de orientaciones sexuales capaces de sentir atracción a simple vista, no sentirá nunca deseo sexual para con ninguna persona como consecuencia de un físico, de una forma de vestir o de una personalidad llamativa. Para que se enciendan sus instintos más primarios deberá verse atraída, con el tiempo, por el interior, la forma en la que esa persona le trata o la conexión que les une en distintos aspectos necesarios para que esta se sienta colmada a nivel espiritual.

¿Tienes algún comentario?

Compartir